lunes, 5 de mayo de 2008

Iglesia de Santo Tomás Cantuariense.

Cuando en el siglo XII se produce la repoblación de la ciudad por Raimundo de Borgoña, vienen a la misma grupos de gentes de diverso origen generalmente en busca de tierras, los más importantes fueron: portogaleses, serranos, castellanos, bregancianos, toreses, francos y mozárabes. Cada uno de estos grupos fundó una serie de parroquias que eran el núcleo entorno al que se organizaban, eran unidades vecinales que podían asemejarse a un municipio independiente. Durante el siglo XII se fundaron más de 40 parroquias con advocaciones provenientes de los lugares de origen de los repobladores.
Esta iglesia es uno de los pocos ejemplos en España de un templo consagrado al obispo de Canterbury, Tomás Becket. La fundaron en el año 1175 los hermanos ingleses Randulfo y Ricardo a los 5 años del martirio del santo inglés y estaba enclavada en el barrio de los repobladores portugaleses.



Una característica particular de esta iglesia es que conserva su antiguo corral, que podemos ver en estas tres últimas fotos. Alrrededor de estas parroquias surgieron espacios abiertos dedicados a las manifestaciones propias de la parroquia como procesiones o congregaciones de la parroquia. Estos espacios estaban delimitados por las vivendas próximas creando una especie de islas de carácter vecinal, es decir el corral era una unidad ciudadana más pequeña que pertenecía a la parroquia.

Iglesia de Santo Tomás Cantuariense.

Destaca en esta iglesia el triple ábside cuya forma y ventanas abocinadas son muy parecidas al de la Catedral vieja. Aunque da la impresión de ser un templo de tres naves, una por ábside, solo tiene una, quizá la idea primitiva fuera un templo con tres naves. Destacan en el exterior dos ventanas ciegas con un disco radial en el centro similares a las estelas hispanorromanas.Al interior este ábside y el transepto se cierran con bóvedas apuntadas y en el crucero con una bóveda cupuliforme con 6 nervios que asientan en ménsulas con esculturas de cabezas . La nave se cierra con techumbre de madera. La torre de los pies, típica de algunas iglesias salamantinas, se construyó en el siglo XVI. En el siglo XVIII se adaptó la iglesia al gusto barroco de la época construyendo una bóveda de yeserías en la nave central y retablos dorados con transparente en el ábside, en una restauracion no hace muchos años se eliminaron estos añadidos.




Al interior mencionar el sepulcro de don Diego de Velas, obispo de Ávila, en el lado derecho del transepto, en el lado opuesto un retablo de la Virgen de la Consolación del siglo XVI. También se conservan algunas de las esculturas que presidian los retablos barrocos entre ellas un Santo Tomás de Canterbury, y algunas pinturas góticas del siglo XIV representando el mismo santo. Destacar un capitel en que aparece la batalla entre un musulmán y un cristiano como representación de la reconquista, de la fe cristiana frente a la herejía musulmana ya que la iglesia consideraba la reconquista como una cruzada en la que se recuperaban territorios cristianos.

sábado, 3 de mayo de 2008

Colegio de Calatrava.

Fundado en 1552 por la Orden Militar de Calatrava para que los hijos de los caballeros de la orden pudieran realizar sus estudios en la Universidad. Inicialmente construyeron un modesto colegio que estubo situado en la calle San Pablo junto al palacio de la Salina. El actual edificio se empezó a construir en 1717, siendo su arquitecto Joaquín de Churriguera hasta su muerte en 1724. Las obras no se retomaron hasta 1750 siendo el nuevo maestro de obra Jerónimo García de Quiñones, pero siguiendo las directrices del rector Francisco Ibáñez de Corbera. Este era un hombre de formación y gusto ilustrados, así con la colaboración con Antonio Ponz y Gaspar de Jovellanos, hizo que el edificio se eliminasen parte de las exuberantes decoraciones barrocas del proyecto inical y que el colegio se concluyera en un estilo más neoclásico.



Colegio de Calatrava.

Joaquín de Churriguera concibió un edificio que sigue el esquema de alcázar torreado, es de planta rectangular con torreones en los ángulos, aunque los torreones traseros en este caso se sitúan en los laterales para acoger uno la escalera monumental y otro el crucero de la capilla. Tambien es obra suya la fachada barroca. Tiene una escenogáfica escalinata muy del gusto barroco, la portada está enmarcada por ángeles portadores de banderolas con escudo de la orden, sobre el dintel el escudo de la orden y sobre este una hornacina con San Raimundo de Fitero, fundador de la orden. Remata con una peineta con el escudo de Felipe V.




En el interior, obra de Jerónimo García de Quiñones, destaca la escalera al estilo de la del convento de San Esteban o el colegio de la Compañía. El clasustro y la capilla muestran la frialdad del academicismo neoclásico. Destacar que el retablo pétreo de la capilla es obra del entonces director de la Academia de San Fernando Pedro Arnal y contenía lienzos de Francisco de Goya encargados por Jovellanos, entre ellos una Inmaculada, desgraciadamente desaparecidos durante la invasión francesa. En 1790 se inaugura la capilla y concluyen las obras.